Lo de esta recopilación multimedia no fue ni medio normal. No solo por el hecho de reunir varias de las figuras más influyentes de la animación japonesa para producir uno de los proyectos más transgresores de las últimas décadas. No solo por incluir como único exponente de la industria del videojuego la que es probablemente la mayor bizarrada jamás concebida por el creativo más bizarro jamás concebido, Goichi SudaSUDA51 de ahora en adelante-, el que viene a ser llamado como nexo en la industria entre lo mainstream y lo más alternativo, entre lo occidental y lo oriental, entre lo demencial y lo coherente. Sino porque además, y sobre todo, en España se promocionó de aquella manera, dando lugar a confusiones al nivel de no conocer exactamente la naturaleza tras la concepción del producto, o lo que es lo mismo: muches dudábamos si se trataba únicamente del nuevo videojuego de SUDA51, y de ser así, si estábamos ante la adaptación de una película cuyo estreno no se había producido previamente en nuestro país. Nada más lejos de la realidad.

Dicho esto, y para aquelles que aún sigan albergando dudas al respecto, estamos ante una colección heterogénea para PS3 compuesta por cuatro cortometrajes y un videojuego. La misma fue producida en su totalidad por la enésima colaboración entre Sunrise Studio (Cowboy Bebop, Inuyasha, Mobile Suit Gundam…) y Sochiku Company (Takashi Miike, Akira Kurosawa, Takeshi Kitano…) como reflexión activa sobre lo que el medio podría ofrecer en años venideros, tomando como base la homónima antología de mangas creada por Katsuhiro Otomo (Akira) en 1979. Cada corto contaba tras de sí con la batuta de un director diferente y, por ende, de un estilo artístico y animación propios. Por su parte el videojuego, como quinta experiencia del paquete, lo firmaban Crispy’s! (Tokyo Jungle) junto a Grasshopper Manufacture (No More Heroes, Shadows of the Damned…). Como podéis comprobar la indiferencia no tiene cabida entre esta mezcolanza de conceptos y afamados creadores, pues al margen de las preferencias de cada espectader/jugader, la calidad en la manufactura detrás de cada obra es simplemente axiomática.

A continuación, me gustaría proporcionaros -más con fines de perpetuar la vigencia del proyecto, que de calificar según criterios subjetivos- una descripción sintetizada de cada trabajo junto a un pequeño comentario de este:

OPENING (Koji Morimoto; Akira, The Animatrix)

Una niña llamada Meisa juega al escondite con su amigue. Cuenta con los ojos cerrados bajo una puerta torii, lugar de cruce entre lo profano y lo divino, cuando sin previo aviso aparece en otro plano de la realidad. Desde ahí comienza la persecución de un conejo blanco -como si de una novela de Lewis Carroll se tratase- por diferente mundos surrealistas con distintos estilos artísticos, todo al ritmo de una alegre música electrónica con sonidos inaugurales.

Poco puedo añadir al respecto del mismo, más allá de que cumple a la perfección con el tono y la técnica usada en el resto del producto.

POSSESSIONS ~ 九十九 – Tsukomo (Shûhei Morita; Tokyo Ghoul, Tokyo Ghoul √A)

Un viajero se pierde en el bosque durante una tormenta y encuentra una capilla abandonada donde descansar hasta que el temporal amaine. Al caer dormido aparece en una suerte de <<backdoors>> del Japón feudal, a través de las cuales avanzar será todo un desafío, ya que no estará solo en su periplo. A medida que cruza nuevas puertas, se topa con una serie de tsukumogami -espíritus del folclore japonés o yōkai, que consisten en objetos animados tras 100 años de existencia- con los cuales interactuar supone un acertijo a resolver gracias a sus dotes en diversas artesanías.

Aún siendo la primera experiencia algunes dirán que es el mejor corto del conjunto, no por nada estuvo nominado a «Mejor Cortometraje Animado» en la 86ª gala de los Premios Óscar. Sin embargo, y pese a contar con una premisa y un desarrollo que se me antojan interesantes -más aún en plena era de obsolescencia programada-, estos se ven superados por siguientes obras. La animación, por cierto, es 3DCG -generada por ordenador-, una técnica que desde entonces parece haber calado con mayor o menor acierto -todes te miramos a ti Berserk de 2016- en producciones de toda índole.

COMBUSTIBLE ~ 火要鎮 – Hi no Yōjin(Katsuhiro Otomo; Akira)

Basado en el manga homónimo de 1995 del mismo autor, cuya animación simula el aspecto de los pergaminos uyiko-e.

En el periodo Edo, Owaka, una joven aristócrata está a punto de casarse por un matrimonio concertado, circunstancia que la hace harto infeliz. Su verdadero amor es Matsukichi, su vecino y amigo desde la infancia, quien es repudiado por sus propios padres por querer ser bombero o hikeshi. Owaka aprovecha un incendio accidental para improvisar su huida de una vida desgraciada. El incendio rápidamente se descontrola.

Ganador del prestigioso Premio Ōfuji Noburō de 2012, entregado por el periódico Mainichi Shinbun, así como el Grand Prize de los Premios de Animación entregado en la 16ª gala anual del Festival de Artes Mediáticas de Japón. Resulta absurdo negar la impecable confección de la propuesta de Otomo-san para esta colección, no obstante, y en mi caso personal, el argumento no llegó a traspasar la pantalla. Como quien contempla una obra maestra de cualquier arte plástica sin emocionarse, pero no por ello sin valorar el esfuerzo y creatividad tras la misma. Puedo jurar que venía deseoso de enfrentarme al visionado de esta pieza concreta, pero tal fue el dictamen de mi corazón, y el corazón propio nunca engaña.

GAMBO (Hiroaki Ando; Ajin, Listeners)

En una pequeña aldea, un oni -criatura a medio camino entre un demonio y un ogro- está secuestrando a todas las mujeres y niñas, al tiempo que masacra a su población. La última de las pequeñas se adentra desesperada en un bosque cercano, intentando hallar una muerte menos cruel y dolorosa. Es entonces cuando se encuentra con Gambo, un oso polar gigante capaz de entender a la niña y su petición de derrotar al malvado ogro. Pronto el plantígrado parte para impartir justicia.

¿Recordáis lo que dije antes sobre la propensión del kokoro? No puedo sino rendirme ante la fábula de Gambo. Cierto, estamos ante el eterno rescate de la humanidad por parte de un espíritu de la naturaleza, pero aquí el empaque y la contundencia de la narración funcionan con un acierto similar a la que es mi cinta favorita de todos los tiempos, La princesa Mononoke (Hayao Miyazaki, 1997). Sensaciones similares a la historia de Ghibli, pero con suficiente personalidad propia, entrelaza lo tradicional de unos fondos cuyo arte evoca la década de los 80, y lo vanguardista de, una vez más, una animación 3DCG.

A FAREWELL TO WEAPONS ~ 武器よさらば – Buki yo Saraba (Hajime Katoki; Gundam, Super Robot Wars)

Basado en el manga homónimo de 1981 de Katsuhiro Otomo.

En un futuro cercano, durante la Tercera Guerra Mundial, una unidad de soldados se adentran en una ciudad en ruinas en mitad del desierto tras detectar en su interior una ojiva nuclear. Con la intención de desactivar el arma de destrucción masiva, se adentran en las calles desiertas… o eso creen ellos. En cuestión de segundo comienza un brutal enfrentamiento entre el batallón y un tanque no tripulado.

A estas alturas es más que evidente que la animación generada por ordenador resultó ser la gran apuesta del elenco de directores como ese nuevo hacer que revolucionaría la industria del anime. Estaban en lo cierto a medias, pues es ahora, diez años después, cuando estudios como Ufotable (Kimetsu no Yaiba) comienzan a exprimir las posibilidades de la técnica. Está claro que para hacer una buena tortilla antes hay que romper algunos huevos, y sí, vuelvo a mirarte a ti Berserk de 2016, ahora sin acotaciones ni hostias. Ejem… Volviendo al corto que nos atañe, he de decir que las escenas de acción son espectaculares, y por momentos uno se imagina un videojuego con un planteamiento semejante. Desde luego, supieron como cerrar el pequeño festival de animación japonesa.

Ranko Tsukigime’s Longest Day ~ 月極蘭子のいちばん長い日 – Tsukigime Ranko no Ichiban Nagai Hi (Goichi Suda; Killer7, The Silver Case)

Ranko es una joven de 17 años hija del magnate de los aparcamientos más importante del mundo. Durante el día es una estudiante modélica más, pero por la noche es una sanguinaria asesina a sueldo, cuyo rifle se asemeja a un violín. Su misión actual es vengar a su madre, y para ello tendrá que matar a su padre.

Aunque casi mejor que no os creáis la sinopsis de arriba. El juego poco o nada tiene que ver con tal planteamiento. Y es que, a riesgo de sonar redundante, este juego es la mayor fumada de SUDA51 hasta la fecha.

¿Eso es algo bueno? Por supuesto.

¿Afecta a la comprensión de la trama? No te quepa la menor duda.

Porque a les que ya somos de hueso amarillo tras la pista del ex-funerario -esto es cierto, buscadlo- es difícil escandalizarnos o hacernos sentir incómodes con según que situaciones/personajes. Y aún así, lo de Ranko está a otro nivel, a uno fuera de todo entendimiento y lógica. Porque para comenzar, y siguiendo la estela del experimento del que forma parte como quinta experiencia, cada cinemática tiene un estilo visual brutalmente distinto al resto. Con momentos en blanco y negro de estética manga, pasando por otros cuyos diseños bien podrían haber salido de la mente de Keita Takahashi (Katamari Damacy, Wattam), y otros realizados con cierta tecnología de la que igual habré hablado otras tres veces en lo que llevo de texto. Todo siempre presentando con un saber hacer exquisito, a la altura de las últimas grandes producciones de la animación japonesa. Desde luego, me apostaría un dedo meñique del pie -total, para lo que sirven- a que tan solo con estas secuencias ya os sentiréis satisfechos con lo que ofrece el videojuego. Y si no, yubitsume al canto.

Entrando en materia de jugabilidad, el 75% del título consiste en un runner de scroll lateral, de esos que tanto se pusieron de moda en smartphones hace diez años, en el que ejecutaremos combos simples atacando a los enemigos que se van cruzando en nuestro camino, al tiempo que disparamos hacia atrás a una especia de espíritus que intentan capturar a la joven Ranko. Una puesta en escena y un desarrollo bastante simple, más allá de esas escasas rutas alternativas de cada pantalla así como los coleccionables de artes, pistas de músicas y trajes alternativos. Si bien es en ese 25% restante de la propuesta, en esa rebabilla, donde se encuentra todo el umami a los mandos. No quiero destripar nada al respecto. Si acaso quiero dar una pequeña pincelada a esa imagen mental que os estoy componiendo en vuestras cabezas, y trata sobre los jefes finales. Los bosses de Ranko Tsukigime’s Longest Day son un auténtico desfase. Algo con la suficiente contundencia como para hacer temblar vuestra cordura y que tened claro: nunca los olvidaréis. No por nada, y pese a ser una obra fácilmente terminable en menos de una hora, es uno de los videojuegos más surrealistas que me he echado a la cara.

No por nada, y pese a ser una obra fácilmente terminable en menos de una hora, es uno de los videojuegos más surrealistas que me he echado a la cara. Aunque inicialmente llegué a pensar que se trataba de un producto menor dentro de la producción del creador de Ueda, fue increíblemente satisfactorio comprobar que no solo no era así, sino que su retorcida mente estaba en forma como siempre o incluso comenzando a ser preocupante. Sea como sea, os recomiendo encarecidamente que os atreváis a cruzar el umbral de lo irreverente y probéis la más infravalorada creación del autor.

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Sin más que añadir, os emplazo para la siguiente entrada, y os dejo mi Ko-fi para tode aquel que quiera contribuir al crecimiento de este proyecto. ¡Muchas gracias por vuestro tiempo!

Una respuesta a “Short Peace ~ Ranko’s Tsukigime’s Longest Day

  1. Años atrás, cuando lo cogí de las estanterias de un Media Markt que ni tan siquiera estaba en mi ciudad, te juro que no sabía ni que cojones era. Vi la portada, vi el precio de 14 euros y dije «Me lo llevo».

    Sí, luego miré la contraportada y me quedé pensando QUE COJONES, UN JUEGO DE SUDA, COMO ES QUE NADIE ME HA DICHO ESTO???? pero la mera idea de comprar a ciegas un juego raro japonés con un nombre larguísimo y random es la personificación del espíritu de lanzarse a lo desconocido.

    Y oh boy, los cortos estan de reputa madre. ¿Cuando fue la última vez que una compilación de cortos japoneses tuvo una distribución mundial de este calibre? ¿Animatrix? ¿Memories? Podría pararme a hablar de ellos y los diferentes usos y estilos de animación, pero al final se sienten como un extra al plato principal que es Ranko Tsukugime.

    Es todo lo que me gusta del Suda moderno encapsulado en un juego de una hora. Si un juego de autor es una comida con su carne temática, su presentación estilística, el sabor de los subtextos, como un primer plato enlaza con el segundo, el tercero y la bebida de acompañamiento… Ranko Tsukugime es una raya de coca. Nada de digestión, directo al organismo y al sistema nervioso. ¿Darle un tiempo a tu juego para que el jugador se aclimate a lo que quieres expresar? Eso es de DÉBILES. ¿ Y tener sentido? DE DÉBILES TAMBIÉN.

    Tal vez por su corta duración y aletoriedad no sea el mejor trabajo de Suda ni de lejos, pero creo que si que es un gran ejemplo de por qué Suda es un gran director. Le dan una hora para entrar en escena, hacer lo suyo, y salir pitando, y lo consigue de una forma que casi 10 años despues aun hay gente mencionándolo como una de esas joyas ocultas raras y de culto que tienes que probar si te mola lo nicho. Otros directores con una hora no saben ni por donde empezar pero este hombre cogió cada minuto y lo exprimió al máximo.

    Also, super proud de Crispy’s que apareció en el mundillo, sacó el cult hit de Tokyo Jungle, ayudó a Suda a sacar esto, y luego se piraron del mapa. Auténticas leyendas.

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