El transcurrir natural y caótico de la vida ha querido mantenerme alejado de la blogosfera -y la escritura, en general- por un período de casi cuatro meses, tiempo durante el cual además de ordenar y reconectar con la idiosincrasia del carácter propio, algo diluida por el frenetismo y saturación informativa de la era en qué vivimos; he aprovechado para comenzar a desarrollar un proyecto personal hartamente idealizado desde que diera por perdida la posibilidad de trabajar como crítico de videojuegos, esto es, formarme como Auxiliar de Archivos y Bibliotecas.

Desde siempre he sentido una relación inexplicable con la recolección, clasificación y preservación de un material de interés cultural; con el hecho de establecer un orden en lo, hasta entonces, carente de él. Por supuesto, esto suena más trascendente de lo que en realidad es, pues al final este gusto surge durante la infancia con actos tan triviales como coleccionar cromos, tazos y/o cómics. De ahí a las obras audiovisuales, y en cuestión de pocos años, a la información relevante producida por uno mismo u otras personas. Sin embargo, no ha sido hasta hace unos meses que decidiera dar el paso y cursar la formación requerida para, posteriormente, opositar por una plaza como archivista o bibliotecario. Este primer paso ya lo podemos marcar como concluido, a falta de recibir la titulación oficial otorgada por la Universidad Nebrija.

Así pues, mientras continúo apuntalando conceptos rebuscados de la archivística y el conjunto completo de leyes constitucionales en mi cerebro y, gracias al regalo de mi padre de un suculento disco duro externo de 1,5 terabytes, he decidido aplicar en la medida de lo posible los conocimientos recientemente adquiridos en forma de otro proyecto paralelo. Por un lado, estoy nutriendo poco a poco un fondo de archivo conformado por videojuegos gratuitos -en su mayoría procedentes de itch.io– de mis creadores predilectos, así como aquellos títulos que despiertan en mí cierta simpatía o afinidad. ¿El motivo? Mayormente hablamos de la paranoia que tantes hemos desarrollado a lo largo de los años, especialmente tras el cierre en 2018 de Emuparadise tal y como lo conocíamos, de la pérdida de juegos menos conocidos y/o material relacionado con los mismos. De forma que, si debido a un futurible y aciago cese de los servidores de la plataforma de distribución independiente, por el motivo que fuera, al menos el porcentaje de títulos recolectados en función a mis criterios de selección podrán preservarse, y de precisarse, volver a compartirse con la comunidad. A ello, he decidido adherir el mismo proceso, esta vez realizado en base al catálogo de creaciones disponibles -al menos de momento- en Dreams, la potente herramienta de desarrollo de Media Molecule, equipo tras la exitosa serie de plataformas Little Big Planet, cuyo potencial ha inspirado a los productores tras la cinta Loving Vincent (D.Kobiela; H.Welchman, 2017) a desarrollar un filme usando dicho motor.

De esta manera nace esta sección, Antología de Sueños, la cual cubre cierta necesidad de mantener accesible, a través de mi canal de Youtube de manera similar a NeoGamer y Virtual Gaming Library, el contenido más destacado generado con este motor. Siéndoos sincero, la frecuencia con la que iré publicando nuevas entradas relacionadas dependerá tanto del interés generado por la nueva producción semanal, así como de mi disposición para ponerme a los mandos del blog. En principio, cada dos-tres semanas tendréis un picadito de los videojuegos y cortometrajes que más han llamado mi atención -siguiendo la estela del excelso Tomás Grau-, y que he considerado deben prevalecer a pesar de la obsolescencia programada del producto y sus servidores. Sin más que añadir, aquí os dejo los de esta primera semana:

Gloom: The Last Survivor (Bawnanable)

«!Atraviesa la ciudad abandonada de Gloom e intenta escapar!»

Este pequeño, pero cumplido, juego de supervivencia con vista isométrica en blanco y negro, es la evidencia latente de que, a veces, menos es más. Y es que dura lo justo para que nos habituemos a sus tres o cuatro sistemas, comencemos a orientarnos por el mapeado de forma intuitiva y comprendamos cómo funcionan los encuentros con esas sombras incorpóreas atraídas por el ruido -como en A Quiet Place (J.Krasinski, 2018)-, todo ello sin que nos aburramos o comience a sentirse reiterativo, algo que sí ocurre en obras de índole similar como Project Zomboid (The Indie Stone, 2013). Simple y conciso, a la par que efectivo.

Pet Café (Mezzyartiist)

«¿Tienes el ritmo y la tenacidad para trabajar en la cafetería de mascotas?»

La adicción que se acomoda en la sencillez y repetición de una tarea es algo que títulos idle como Cookie Clicker (Julien Thiennot, 2013) han sabido explotar con un éxito considerable, tocando las teclas adecuadas del cerebro humano para abstraer la consciencia a un mundo donde la dopamina y la serotonina están a un click de distancia. Pet Café se sustenta en estos principios neurológicos a través de colores pasteles, una animación resultona y una jugabilidad rítmica cuyos únicos inputs son dos botones -uno por lateral de la pantalla- y una tabla de puntuaciones. Si aceptas alimentar a los gatetes y perretes de este café, aceptas de por vida.

Slice (ManChickenTurtle)

«Memtek ha hecho esclavos a tus compañeros ¡Debes liberarlos!»

Que el primer videojuego que se me venga a la cabeza al ponerme a los mandos sea Celeste (Maddy Thorson, 2018) es el mejor cumplido que puedo hacerle a Slice. Salvando las diferencias de desarrollo, estamos ante 25 niveles repartidos en 5 mundos diferentes, cargados del plataformeo bidimensional más frenético y preciso que vais a encontrar en el programa de Media Molecule.

Lystre (Fluximux – Florence Monnier)

«¡Jugarás como una pequeña pajarita con discapacidad la cual está un poco estresada por su primer día en el trabajo como guardiana del faro!»

Con evidentes reminiscencias a Rime (Tequila Works, 2017) en lo artístico y A Short Hike (Adamgryu, 2019) en lo jugable, su creadora lo describe como un pequeño walking simulator -sigo prefiriendo first person walker, menos peyorativo- con algo de escalada. Una experiencia contemplativa de corta duración, que se ve completada por la obtención de 3 logros ocultos, y que podría ser el germen de un producto más memorable.

Ascent/Ascent Remastered (payoffwizard)

«Action Puzzle Platformer»

En lo personal prefiero la obra original que se publicara apenas dos meses tras el lanzamiento de Dreams. Aunque sí que he de reconocer una clara evolución, tras dos años de experiencia, en lo que respecta a modelado e iluminación, así como el sombrío primer escenario de este título de plataformas y puzles, que se inspira directamente en el brillante ICO (Team Ico, 2001) de Fumito Ueda. Pese a ser una reinterpretación del concepto primigenio, sigo decantándome por el aura y diseño de niveles conseguidos con Ascent.

The Path of Illusions (Todu)

«Bienvenido a El Camino de las Ilusiones ¡Disfruta esta experiencia corta y no olvides abrir tus ojos!»

En Todu, un fisioterapeuta francés con halo de genio desarrollador, he encontrado uno de los estilos visuales más atractivos producidos con este motor. Y lo hace tan solo con el uso de gadgets de textos carentes de textura, y por ende, sin necesidad alguna de modelado 3D. Este caramelito de apenas 3 minutos de duración juega con las ilusiones ópticas desde lo teórico a lo práctico.

Trip’s Voyage (Eupholace)

«¡Trip está un poco cansado de gandulear en su isla natal y decide aventurarse a por oro en esta gran aventura de plataformas!»

La principal problemática que me encontraba en los primeros meses de vida del programa en cuestión resultó ser la absoluta saturación con productos clónicos de videojuegos de renombre, por otra parte algo lógico como método de familiarización con una nueva herramienta. La creación de Eupholace tiene demasiado de Super Mario Odyssey (Nintendo EPD, 2017), tan solo hay que ver la animación del personaje al correr o el triple salto, y aún así estamos ante el mejor collectathon desarrollado hasta el momento.

~

Sin más que añadir, os emplazo para la siguiente entrada, y os dejo mi Ko-fi para tode aquel que quiera contribuir al crecimiento de este proyecto. ¡Muchas gracias por vuestro tiempo!

*Imagen destacada: Outpast shuttle por shandyboy1975.

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